Este posteo de Fede Aikawa, me llevo a pensar algunas cosas. Es muy cierto lo que menciona sobre la afluencia de políticos hacia los nuevos medios que generó y generará Barack Obama y su campaña 2.0. El rol de la juventud en electorado es cada vez más elevado en términos de masa crítica votante, y fundamentalmente por su apatía, genera una gran zona gris sobre la cual actuar.
Entonces podemos divisar con claridad que una parte de la batalla electoral que se dará el año que viene será en terrenos digitales, en redes sociales, en blogs. Y ya ha comenzado en parte. Tanto en la oposición como en el oficialismo.
En ese sentido, desde mi experiencia llego a dos conclusiones. En primer lugar debemos capacitar a aquellos amigos o compañeros que pretendan ingresar en este mundo para que cuando lo hagan se den cuenta de que entran en un mundo con otras reglas que las de la política. Y en segundo lugar, tenemos que estar preparados para un aluvión de spam, campañas de marketing viral y sms masivos de aquellos que no tengan el asesoramiento adecuado.
Particularmente estoy convencido de que hay muchas cosas por hacer, muchos terrenos en los cuales incursionar, y fundamentalmente todo depende de las voluntades de aquellos que día a día hacen política.
Por eso estoy tranquilo de que la tarea que venimos realizando algunos, dentro de las estructuras político-partidarias, con nuestras tareas de evangelización aportamos en un doble sentido. Generamos conciencia política sobre un hecho que no puede pasar desapercibido por los partidos políticos, y además somos responsables de que su entrada en esta nueva arena sea lo más fluída y suave posible.
Que no genere rispideces en ninguno de estos dos mundos que conecta es fundamental para que el enlace sea productivo y no destructivo.











