Seguir o ser seguido, he ahí el dilema

Seguir o ser seguido, he ahí el dilema   comunicacionCuando empezó la fiebre twittera en argentina, entre fines del año pasado y principios de este, algunos personajes de la política local ya habían realizado sus primeras incursiones en la arena del microblogging. El marco era la campaña electoral legislativa de 2009, cuyo resultado (no en términos políticos, sino de implementación de herramientas 2.0) no fue el esperado, o al menos no el que podría haber sido.

Hoy tener una cuenta en Twitter es moneda corriente, para los periodistas, para los legisladores, para los medios, y de a poco se va impregnando en la sociedad de forma contundente. No pasa un día sin que por lo menos un amigo, o compañero de militancia, o laboral se sume a esta gran red de microcontenidos.

Pues bien, uno de los análisis que surge a esta altura es el efectivo o productivo uso de esta herramienta, cuyas posibilidades sólo se limitan en la capacidad de innovar de quién la utiliza, contemplando la gran cantidad de mashups, conexiones, y apps complementarias que podemos encontrar.

Particularmente es en un detalle muy particular en el que me detengo hoy, la relación entre seguidos y seguidores que presentan los políticos argentinos suele ser bastante llamativa. En algún momento planteaba a Twitter como un club, contraponiendolo a Facebook bajo el concepto de plaza pública. Parece que nuestros políticos se lo tomaron muy en serio este concepto.

Salvo contadas excepciones el gran porcentaje de actores políticos de nuestro país sólo sigue a sus compinches, compañeros de bloque o de partido o fracción política a la cual adscriben. Por ejemplo podemos ver los casos de @stolbizer, que sigue a 30 y la siguen 2714, o el de @fernandezanibal mismo, el gran portavoz y mediático Supremo Jefe de Ministros, quién sigue a 198 y lo siguen 18917, mismo @mauriciomacri, quien sigue a 96 cuando lo siguen 26174 esta clara la relación. Cabe aclarar que en términos técnicos uno no necesita seguir a alguien para saber cuando le hacen un reply.

Entonces lo que tenemos que leer de esto es que están utilizando herramientas sociales (2.0) de una forma unidireccional (1.0) como un simple tablón de anuncios, que además en la mayoría de los casos no aporta nada que no podamos enterarnos en los medios tradicionales, comentarios sobre lo bien o mal que salió una sesión, datos estadísticos, etc.

Evidentemente, todavía la gran mayoría no ha comprendido el potencial de la interacción, que si abrimos nuestros procesos internos de creación de proyectos y desarrollo de ideas a nuestra audiencia seguramente el resultado será mucho más rico, con aportes y críticas que nunca se nos hubieran pasado por la mente.

En resumen, deberían dejar de hablar y, de una vez por todas, empezar a escuchar.

Este post surge producto de algunas conversaciones sobre el tema con varios amigos, fundamentalmente @menocchio07

Una última reflexión

Una última reflexión   politica Siendo las últimas horas antes de comenzar el acto electoral legislativo de mañana, quería aprovechar este espacio personal para algunas cositas. En principio este post no es de ninguna manera una incitación al voto a una cierta fuerza política en particular, para eso ya hubieron bastantes otros que pueden ver en este Blog.

El sentido de esta publicación es fomentar la participación, casi un ruego para que asistan a votar. Y lo hago por más de una cuestión.

El voto es obligatorio. La Constitución Nacional dice que el voto es secreto, universal y obligatorio. No sólo es un derecho que tenemos, sino una de las obligaciones que nos toca como ciudadanos Argentinos.

Tu voto cuenta. Estas elecciones son legislativas, así que cada voto puede generar un balance distinto en el resultado de la elección. Los sistemas de asignación de cargos legislativos son perfectibles, pero en su gran mayoría, una diferencia por muy mínima que nos parezca, puede darle un cargo más al partido ganador o al que menos votos consigue.

Participar para criticar. Todos los días nos sentimos pasados por arriba, que nuestros intereses no son tenidos en cuenta, que los políticos no piensan en nosotros. Pero como van a pensar en alguien que ni siquiera toma su oportunidad de expresar, al menos en las urnas, su opinión, su posición, su voluntad democrática.

En fin, me parecía necesario poder expresar esto en este momento, espero que mañana tengamos todos una gran jornada democrática y desde aquí mis deseos de que sea en paz y libertad.